

Home >> Servicios >> Tecnología >> El procedimiento de Horno Rotatorio Waelz
Los polvos, los lodos, las tortas de filtro y los otros residuos que contienen zinc, suministrados por nuestros clientes en diferentes composiciones, se almacenan temporalmente en instalaciones de silo cerradas o en cajas cubiertas. La capacidad del almacén intermedio, dependiendo de la instalación, corresponde a la producción de uno o dos meses. En un primer paso, estos materiales primarios se transforman en bolitas mediante la adición de agua y del agente reductor, con el fin de aumentar la capacidad de reacción de las sustancias a procesar, y garantizar una alimentación homogénea del horno. Las bolitas se llevan al horno rotatorio bien directamente, o bien, a través de un almacenamiento intermedio. A unas temperaturas que alcanzan los 1.200 °C, se evapora sobre todo el zinc. Éste reacciona en la fase gaseosa del horno transformándose en óxido de zinc, llamado óxido waelz, que se recupera en forma de concentrado de zinc con los demás componentes volátiles en la instalación filtrante del horno. Éste se comercializa en la industria del zinc como concentrado de zinc.
En las plantas de Befesa Zinc Aser y Befesa Freiberg, el óxido waelz se lava y se reconcentra mediante una lixiviación triple.
Las escorias que se producen durante el proceso se constituyen un subproducto denominado Ferrosita®, que tiene diversas aplicaciones como árido natural y material de relleno en la industria de la construcción.
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