Befesa opera dos plantas en España cuya actividad es el reciclado de residuos que contienen zinc. Ambos centros están localizados en Bilbao bajo el nombre de Befesa Zinc Óxido S.A.U.

Los residuos de galvanización, como por ejemplo, cenizas, restos superiores e inferiores (llamado zinc duro), así como otros materiales que contienen zinc, pueden ser reciclados. Estos materiales se reciben en los centros de Bilbao en palets, big bags o bidones, donde son sometidos a multitud de procesos para la obtención de zinc metálico u óxido de zinc. Aquellos residuos que contienen una cantidad relativamente alta de zinc, como las cenizas o las chatarras de zinc, se refunden para obtener zinc metálico. Además, para la producción de zinc también se aplica el llamado Proceso Americano o directo. Con esta tecnología, el zinc que se encuentra en forma de óxido, se introduce en un horno junto con carbón, que actúa como agente reductor. A las temperaturas de trabajo de este horno, el zinc se reduce y evapora, descargándose del horno en fase gaseosa. El vapor de zinc se oxida a óxido de zinc y se filtra. A continuación se aplica el llamado Proceso francés o indirecto. Esta segunda etapa se aplica sobre el óxido de zinc resultante d ela primera. Los residuos metálicos primero se funden en un tipo de hornos de barril y luego se transfieren a otros hornos de destilación. En estos últimos, el zinc metálico se oxida hasta formar óxido de zinc, se descarga y separa en un sistema de filtrado. El óxido de zinc producido tiene diversas aplicaciones y se vende a fabricantes de neumáticos y ceramistas.